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Psicología transpersonal: organizador conceptual del taller

Rafael Aluni

Cuando hablamos de conciencia, normalmente pensamos que es un estado contínuo y sin cambios. Exploradores de muchas partes del mundo, han encontrado que ésta tiene diferentes momentos y niveles de profundidad. Una primera aproximación a definirla es que es un estado en el cual, simplemente nos damos cuenta de lo que pasa.Sin embargo, éste no es el único estado que le es posible al hombre. Fácilmente, podemos identificar que otro estado es el del dormir sin sueños, otro sería el dormir con sueños, el estado de vigilia ( también se le llama el soñar despierto), autotrascedencia (recuerdo de sí ), y conciencia objetiva o de unidad.

Si consideramos a la conciencia como niveles o un espectro , cabe esperar que diferentes investigadores ( como nosotros ) , por los diferentes métodos e instrumentos linguísticos empleados conectemos con distintas bandas o niveles de vibración del espectro de la conciencia del mismo modo que investigadores de la banda electromagnética lo experimentaron. Ken Wilber ( 1977 ) creó un diagrama donde podemos observar esta propuesta:

EGO
ego cuerpo

BIOSOCIAL
Franjas Biosociales

Existencial organismo medio ambiente
Franjas Transpersonales

MENTE
Universo

LA PERCEPCION
La percepción, a pesar de que es uno de los problemas científicos más importantes, no se le ha dado, en educación, el enfásis que requiere (Luria, 1986; Ornstein, 1993). El proceso mediante el cual aprehendemos el mundo exige explicaciones de mayor profundidad que nos permitan efectuar análisis objetivos del proceso perceptual y su impacto en la educación formal.
La percepción es un proceso interno constructivo (Grinberg, 1975. Cursivas agregadas). Esta afirmación tiene implicaciones educativas muy importantes que se analizarán una vez planteadas las bases fisiológicas cerebrales y que sus elementos sean familiares. Estos son las neuronas, las glías y su superestructura.



Elementos Básicos de la Psicofisiología

Las neuronas están constituídas por tres partes: el cuerpo, el axón y las dendritas; se sabe que ellas están dentro de fluído iónico que divide a la célula en dos compartimientos separados por una membrana celular, que entre el exterior y el interior de esta membra, existe un potencial de reposo que éste es positivo en el exterior y negativo en el interior (aproximadamente de 70 a 90 mv). En el interior existen iones potasio y en el exterior iones sodio y se mantienen en equilibrio iónico, hasta que llega algún estímulo , entonces , resulta la transformación de un potencial de reposo, primero en un potencial local y luego en un potencial de acción; este último implica un cambio rápido de la polaridad normal, que el exterior de la membrana antes positivo, se transforma en negativo por una entrada masiva de iones sodio al interior de la celula. La manera que tienen de comunicarse estas células es a través de un proceso electroquímico llamado sinapsis. Es conveniente familiarizarse con el hecho de que cualquier estímulo es transformado en actividad eléctro-química y que la representación del mundo está construida en base a la comunicación entre neuronas y sus consecuentes redes nerviosas. Con esto se puede imaginar que un cerebro con sus doce millones de células, y su capacidad de interconexión, cuyas posibilidades combinatorias son similares en número, al total de partículas elementales de todo el universo produzca campos de interacción. A este conjunto de interacciones se le denomina Campo Neuronal. (Grinberg, 1993).

Jerarquización por Convergencia
Ahora con esta información se puede pensar que en este mundo microscópico algo sucede que nos permite ser lo que somos. Si esto lo trasladamos al funcionamiento de cada uno de los sentidos que tenemos los seres humanos, encontramos lo siguiente: En cada proceso la información que llega es decodificada y transformada de acuerdo a un principio de funcionamiento cerebral: La jerarquización por convergencia. Este principio dice que la cualidad o proceso informacional más importante que ocurre en el cerebro es la concentración de información, a través de los circuitos de convergencia (Grinberg,1976). En otras palabras, este principio menciona que, como un árbol que tiene cientos de raicillas que están unidas para formar raíces más gruesas y éstas a su vez para formar la raíz principal y ésta el tronco, el cerebro tiene sus redes nerviosas de la misma manera. Analicemos uno de los sistemas sensoriales, que además es el más importante para este estudio: el sistema visual.

Niveles Neurosintérgicos y Procesos Psicológicos Superiores.
Dentro de la Teoría Sintérgica (de sintesis y de energía), teoría que propone un modelo para explicar la experiencia, la pregunta de la que parte es cómo es que se realiza la transformación de la actividad cerebral en experiencia sensible (Grinberg,1991). En ella se postula que en los primeros niveles de recepción de procesamiento de la información (sensación) existe un nivel de baja neurosintergía, es decir, es un nivel en el que hay una baja síntesis de energía, y en los últimos se habla de alta neurosintergía del cerebro. Los procesos psicológicos llamados superiores (pensamiento, razonamiento, conceptualización, lenguaje, etc), se dan en la alta neurosintergía y los procesos más concretos se dan en el otro extremo. De esta manera se puede afirmar que hay una relación directa entre el nivel neurosintérgico y la complejidad de las funciones psicológicas.
Con el sonido, el gusto, el tacto, etc, suceden las mismas transformaciones energéticas descritas en el caso de la visión. Toda la información que "entra" al cerebro es transformada en señales eléctricas discretas (información), interacciones entre estas, creación de espacios tridimensionales activos y por último la sensación subjetiva (creación).

Las cuatro Fuerzas
Los físicos en su estudio de la realidad han encontrado que pueden agrupar en cuatro fuerzas a la totalidad de la información contenida en el espacio. Ellas son: La Fuerza Gravitacional;La Fuerza de Interacción Débil; La Fuerza de Interacción Fuerte y la Fuerza Electromagnética. (Chopra, 1991).
En la Teoría Sintérgica a ellas se les conoce como Bandas Sintérgicas. Según Grinberg (1993) a cada banda le corresponde un nivel de Conciencia o darse cuenta. Para nuestro estudio, ésta es una de las consideraciones más importantes porque podemos deducir que dependiendo del nivel de conciencia que se tenga se podrán decodificar más o menos niveles de la realidad, que la física los explica a través de las cuatro fuerzas fundamentales y que la teoría sintérgica llama Niveles Neurosintérgicos. Estos son en verdad unos orbitales de la conciencia (Grinberg, 1983 a). Hay que recordar que una órbita es la trayectoria seguida por un elemento que gravita en torno de otro. La conciencia puede entonces estar en diferentes niveles de la realidad gravitando alrededor de lo que se conoce como el observador. En el nivel que uno se identifique ahí estará la conciencia (Wilber, 1979). Una identificación con la estructura básica de la Lattice implicará un estado de conciencia de unidad. El observador puede identificarse con todos los niveles de la Lattice y de esta manera puede decodificar sus elementos constitutivos. Como síntesis, los orbitales de la conciencia son los diferentes niveles que la Conciencia es capaz de asumir acerca de la realidad. Esta realidad no es la Realidad en sí ya que como se mencionó antes, ésta es sólo una representación de la misma.
Sin embargo, algunos exploradores de la conciencia dicen que sí es posible llegar a acceder a conocer la Realidad tal cual es si nos colocamos en Conciencia de Unidad. Que es un estado en el cual desaparece la dicotomía externo-interno, objetivo-subjetivo, mundo-individuo. Y mencionan que la técnica maestra para llegar a ese estado es la Meditación (Beauchamp-Turner, Deborah y Levinson, 1992; Chopra, 1991; Natsoulas, 1994; Shapiro, 1994; VanSlyck, New Land y Stern, 1992; Young, 1994; Grinberg, 1987).

La experiencia como resultado de la interacción entre el campo neuronal y la Lattice.
Si consideramos , una vez más, el modelo del espectro de la Conciencia (Wilber, 1977) o el modelo de los diferentes niveles neurosintérgicos podemos llegar a la conclusión de que el punto de partida es la Conciencia, el nivel más alto de neurosintergía. Que la conciencia es un atributo de la Lattice y de todas sus distorsiones. Sus diferentes cualidades dependen de la complejidad, coherencia y densidad informacional que existen en cada uno de los niveles sintérgicos. Esta afirmación nos permite resolver el problema de la dicotomía sujeto-objeto, materia-conciencia (Zohar, 1990).
La experiencia, todo lo que sentimos, vemos, oímos; todas nuestras emociones, sensaciones corporales, pensamientos, imágenes, etc; que no se refiere a técnica, memoria o aprendizaje, ni a una maduración psicológica o a una veteranía. Esa luz que un vidente no puede explicar a un ciego o el sonido que un escucha normal no puede describir a un sordo (Grinberg, 1981). Puede verse, entonces como emergente de la conciencia y explicado como una interacción de campos. Como distorsiones de la Lattice que implican diferentes dimensiones de la Conciencia en tiempo de procesamiento y densidad informacional. Por ejemplo, en el sistema visual y el auditivo se puede observar que el primero necesita para ser percibido una duración de 50 milisegundos y el segundo de 20 a 30 milisegundos que implican una gran cantidad de densidad de interacciones neuronales.
Entonces, cuando el campo neuronal de cualquier modalidad sensorial es activado, éste entra en interacción con la organización de la Lattice que tiene los mismos componentes sintérgicos y de este patrón de interferencia, surge la cualidad distintiva del proceso perceptual que está en juego. A este proceso también se le llama la estructura energética de la experiencia. El proceso de focalización que es necesario para que aparezca en la conciencia humana de una forma particular y específica implica una nueva interacción; ahora entre él y un procesador central resposable de la activación de un factor de direccionalidad (Grinberg, 1981). A este procesador central se le llama el observador.